La aparición de parques fotovoltaicos con modelos de autoconsumo remoto permite a cualquier persona disponer de paneles solares, independientemente de donde viva.
El autoconsumo remoto permite reducir la factura de la luz como mínimo en un 70% (el equivalente al concepto de coste de la energía. El 30% restante de la factura corresponde a costes de peajes, distribución o potencia, que son costes regulados por el estado. «La inversión se recupera en unos 6 o como mucho 7 años».

Dependiendo de la energía que queramos obtener deberemos pagar por una cantidad u otra de paneles, pero la potencia no se verá afectada a pesar de que este más o menos lejos. Eso sí, si se hace uso de mayor energía de la que tenemos contratada, se nos aplicara, a precio de mercado, el coste extra.
El futuro de las energías renovables parece tan brillante como el sol del que se nutren los paneles solares cada vez más frecuentes en la geografía europea. De hecho, se prevé que, en 2025, estas sean ya capaces de generar más electricidad que el carbón, según un informe de la Agencia Internacional de la Energía (IEA). Una evolución en la que la energía solar y las iniciativas de autoconsumo jugarán un papel fundamental, a juzgar por el desarrollo experimentado en los últimos años: en 2022, la Unión Europea instaló un total de 41,4 GW de energía solar, frente a los 28,1 instalados en 2021. Por países, tan solo Alemania se coloca por delante de España en energía solar instalada (7,9 GW de la primera por 7,5 de la segunda), seguidos por Polonia (4,9), Países Bajos (4) y Francia (2,7).

